martes, 15 de enero de 2019

AMANECIÓ



AMANECIÓ SOBRE EL RÍO

Hay una luz cernida
sobre las aguas tranquilas de verano.
El sol proyecta su brillo,
se hunde suavemente en las orillas.
Tranquila y dulcemente busca seguir su camino,
en sus remansos fluye, gira y se aleja.
El río, siempre en su terca tarea
corre acariciando las costas,
llevando en su regazo los recuerdos de su larga vida.
Blancas aves, garzas y ganzos
en pequeños grupos adornan el paisaje.
Todo es silencio y paz,
el sonido de la naturaleza forma parte del entorno.
Una tibia brisa de verano
sube desde la orilla
hace mecer suavemente los ceibos en flor.
No es un cuento,
No es una anécdota
Es la vida diaria de la costa.

                                                                                              Graciela Hurí Béguelin

jueves, 10 de enero de 2019

ÁRBOLES




ÁRBOLES


Un árbol
Tan hermoso como un poema.
Sus raíces aprietan la tierra, 
la abraza  con fuerza,
Se alimenta del dulce seno fluyente de ella.

Un árbol mira al cielo.
Todos los días encuentra a Dios.
Sus ramas llenas de hojas 
Se alzan elevando una plegaria.

Un árbol cuya cabellera de hojas
Sirve de simiento para nidos de aves.
El susurro de las hojas al viento,
Acompañan  piar de madres y pichones.

Un árbol en las cuatro estaciones,
Sobre su tupido pecho ha caído la nieve,
Su follaje vivió en intimidad con la lluvia.
Su orgullo ha mostrado a la vida sus flores.

Un árbol es necesario en nuestras vidas.
El necesita de nuestra admiración.
Nosotros podemos hacerles un bello poema.
Más a UN ÁRBOL puede hacerlo Dios.

                                                                             Graciela Béguelin