FELICIDAD
Ella está en cada lugar, en cada momento. no hace ruido, la tenemos en el interior.
La verdadera no se compra, no se vende, no ocupa lugar
.
Es ver un niño sumido en su imaginación, es ver sus risas y escucharlas, es estar sano interior y tener ganas de vivir, encontrar el equilibrio de cuerpo y alma, es compartir estando juntos
.
Saber que al tener tus hijos llegó la felicidad y con la llegada de tus nietos llegas a la cima.
La vida comienza cada día y con ella los momentos de felicidad, lo hacemos nacer, lo proponemos en el silencio, en el ruido, solos y acompañados. No permitamos que la puedan oscurecer.
Debemos decir quiero ser siempre feliz y lograrlo desechando lo que le quite brillo.
Todos la ven, la llevamos en los ojos, en los labios, nuestro cuerpo sonríe.
Encontramos la felicidad en la alegría de nuestros logros.
Es mirar el día de sol con aves cantando, plantas y flores en su esplendor.
Alegría de alzar los ojos al cielo y verlo azul y sus nubes con destellos de sol. Encontrar la Primavera en pleno Invierno.
Felicidad es ver correr el río ondulante con el viento, reflejando en sus aguas el buen día.
No salgas a buscarla, la tienes al alcance de tus manos, aprende a encontrarla y mantenerla.
Soy feliz sintiendo todo lo que me da la familia, la naturaleza, y lo que me pueda procurar, sin
olvidar que siempre está presente la mano de Dios, Nuestro Señor.
graciela hurí béguelin
miércoles, 27 de julio de 2016
jueves, 21 de julio de 2016
AROMOS
AROMOS,
Aromo, aromito, espinillo, acacia aromo.
Siempre los vi, forman parte del paisaje. Crecí admirándolos.
Aromo, aromito, espinillo, acacia aromo.
Siempre los vi, forman parte del paisaje. Crecí admirándolos.
La costa del río en su extensión, la isla y la mayor parte de los árboles de la Laguna,
han sido siempre los aromitos, ¿y como son?
De aspecto muy seco y oscuro en invierno, muchas espinas, pequeñas hojas.
Presencia desprolija, corteza áspera, rústico tronco y delgadas ramas enmarañadas.
Al verlos produce un sentimiento de tristeza, como soledad de invierno.
Demuestra cuán triste puede ser, llegar a añoso, sobreviviendo sin cuidad, como salvaje.
Un solitario en los parajes del campo.
Su copa redondeada lo hace diferente al resto de la vegetación
.
Y... hoy un mañana brillante de Primavera,de paso a Santa Fe por el Puente Carretero
,
Usando como observatorio la ventanilla del auto
Miro a sus lado...y ¡que sorpresa! nos vimos rejuvenecer, retroceder en el tiempo,
Él como imagen principal, y yo como espectadora.
Se embellecieron los aromos, volvió su verde follaje.
Se pobló de pequeñas florecillas amarillas.
Las miro una y otra vez mientras viajo.
Son pequeñas bolitas de oro pendientes de las copas verdes, resplandecientes con el sol
.
El resplandor de la mañana define una tenue corona volátil de polvillo dorado sobre ellas.
Esa fantasía provoca el deseo de cotar un ramito, pero el árbol se protege
Y no nos dejará acercar con su rusticidad y espinas.
Solamente las llevaré en el recuerdo, igual que en aquel tiempo de la niñez.
graciela hurí béguelin
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