martes, 31 de mayo de 2016
DOS EXTREMOS
DOS EXTREMOS
Una tarde de verano, por la costanera paseaban muchas personas.
Variedad de edades, variedad de clases sociales.
Unos corren, otros caminan, algunos pescan.
Pero hay algo que no tiene distinción de clases, de poderes adquisitivos,
de quién es más o es menos: La vida en si misma.
Siempre observando, veo una pareja llevando en un coche a su pequeño Bebé,
cargando su bolso con lo esencial para la merienda, disfrutar la tarde estival.
Pocos metros atrás, una silla de ruedas era guiada por una señora,
en ella trasladaba a un anciano muy mayor,
paseando para disfrutar del paisaje,
seguramente en su bolso también llevaba su refrigerio.
Los dos extremos,
un principio y un fin; y una corta vida entre ambos.
Si todo es así, la debemos vivir bien vivida,
pues ya vemos como es.
No la dejes pasar: APROVÉCHALA ! pasa tú la vida.
graciela hurí béguelin
martes, 24 de mayo de 2016
ENCUENTRA
ENCUENTRA
Busca la dicha
en todo lo que te rodea.
Busca la dicha
en el agua del río.
Busca la dicha
en el verde de los árboles.
Busca la dicha
en el color de las flores.
Busca la dicha
en la luz de la mañana.
Busca la dicha
en el inmensidad del cielo.
Disfruta y se feliz
tienes la dicha
en todo lo que te rodea.
graciela béguelin
domingo, 22 de mayo de 2016
¿QUE DESEAS AMIGO?
¿QUE DESEAS AMIGO?
Hoy presentí tus palabras volcadas al aire.
Te sientes como el ser marcado por el destino,
Ese ser etéreo como el viento pero fuerte como el remolino
No quieres el fin, necesitar seguir viviendo como siempre.
Quieres ser nuevamente niño, con esas experiencias
El barrio, los vecinos, la plaza, las escarchas de otros tiempos
Vivir de una forma sencilla, tranquila, feliz
Quieres recuperar el pasado,
Contar a tus afectos que no supiste demostrar tu cariño.
Y si no llegó tu momento, tu límite en la vida
Deseas volver a todo en esta actualidad
Soñar, vivir, jugar, sentir!
Tal vez sin estructuras
Montado en nubes y remolinos de viento.
Cansado de estar pegado a la tierra y
Recuperar tiempos perdidos.
graciela béguelin
EL CUARTO DESOCUPADO
EL CUARTO DESOCUPADO relato
Su antigua moradora, una estudiante de medicina, dejó sus marcas gravadas en los muros además de sus libros y apuntes de de toda una carrera universitaria.
Desde abajo, recorriendo hacia arriba la escalera, imaginemos donde llega, a la puerta de entrada al cuarto desocupado que parece cobrar vida cuando el viento de la costa hace vibrar las ventanas y sacudir la puerta cerrada.
En las noches de silencio, desde la habitación abandonada se escuchan murmullos como letanía de aquellas lecturas en voz baja para memorizar los contenidos.
A través de la puerta cerrada pasan sonidos como chasquidos en la penumbra, producido por la repetida acción del giro de las hojas movidas con los dedos, aislados crujidos de una bombilla aspirando el resto de líquido del mate compañero estimulando ese estado de cansancio.
De pronto aumentan los rumores, todo se sacude en las estanterías y biblioteca, un misterioso polvo de eleva, ruidos más intensos, ...se deslizan destellos por debajo de la puerta,... ritmo intermitente desconocido,...lo inerte cobra vida.
Se abren los libros, se despliegan láminas, caen hojas de los abultados apuntes, dejando escapar esas figuras que cobran movimientos. Son huesos unidos en esqueleto, son diversos órganos que deambulan, metros y más metros de venas y arterias que en su huida se estrellan contra el vidrio de la ventana. Fueron años de encierro en esos estantes.
Son seres etéreos que tomaron forma en la oscuridad, y en el afán de escapar antes que salga el sol, se agolpan desesperados estrellándose en los estantes. Al volver la claridad todo se normalizará.
Vuelve la quietud y el silencio en el cuarto desocupado, los libros, láminas y hojas de apuntes vuelva a su lugar con su capa de polvillo que el tiempo y el abandono dejó acumular.
graciela béguelin
domingo, 15 de mayo de 2016
OH! RÍO
OH! RIO
Ahí estas, oh! Rio
Pasando ante mí.
Cuantos murmullos me traes,
Cuantos recuerdos te llevas.
Cada año más caudaloso
Cada día más hermoso.
Te miro hoy y recuerdo el ayer
nuestras voces de niños pequeños,
aromas a peces recién sacados
entre risas y juegos,
modestas cañitas, anzuelos de alfiler.
Rogando silencio
sin ahuyentar la pesca.
Veo cuanto creciste
me viste crecer.
Tanta agua te pasó
como a mí tantos años.
Quisistes ser ancho y,
lamiendo suavemente la orilla
la llevaste de a poquito.
OH! RÍO
Tan generoso,
abriste tus brazos, y confié
de mis papás sus cenizas.
Tu suave ronronear al viento,
tu particular aroma
tu digna presencia
OH! RIO
Estarán siempre en mí.
graciela béguelin
DESCANSANDO
DESCANSANDO
Me sumerjo suavemente
El agua tibia
me recibe cariõsa,
Su espuma leve
me cubrió.
Y sin la copa de champaña
Diva me sentí.
Descansando y disfrutando
recibo el fluído templado
como bajando en cataratas.
Me acaricia
relajando mi cuerpo.
Solo falta el paisaje
iluminado por el sol.
Me trasladaron mis pensamientos,
solo imaginación.
Así lo viví sin viajar
en la sesión de hidromasajes.
graciela béguelin
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