jueves, 24 de marzo de 2016
CAZANDO COLIBRÍES
CAZANDO COLIBRÍES
Es casi la hora del crepúsculo. Los rayos del sol se proyectan desde el oeste, de un astro que va cayéndose.
Los rayos pasan potentes a través del follaje.
Es la hora de regar las plantas. En los patios vecinos hay árboles y copiosas enredaderas, entre
luces y sombras del atardecer.
Escucho el arrullo de tórtolas y palomas, gorriones y cachilos, el canto melodiosa de una calandria y el suave aleteo de una mariposa.
Es verano..abundan jejenes y mosquitos.
De pronto en el rayo de luz de sol que se proyecta sobre el chorro de agua de la manguera, una sorpresa gigantesca: Una pareja de colibríes tomando agua ¡que espectáculo maravilloso, increíble! Me quedé petrificada. De una sola pieza para no moverme, no quise asustarlos.
Fue como cazarlos...pero en mi retina.
Esa es una de las maravillas que nos trasmite la naturaleza.
Quisiera sentir siempre esa paz, no desperdiciar esos momentos.
Y para recordar, lo vuelco aquí, como una experiencia más.
graciela hurí béguelin
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Al ir leyendo tu narración , no puedo evitar transportarme a tu acogedor Jardin y sonreír al ver a los tiernos colibríes tomando agua y mojando sus alitas. Muy bueno Graciela.
ResponderBorrarSr. Tenaz, gracias por el comentario favorable. Hace bien tener insentivo para seguir en lo que nos gusta, escribir sobre experiencias!
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